franrebo
  Fundador Francis Guzman Fundadora María Rebollo    
Llevamos trece años juntos trabajando por construir un mundo más justo, más humano. Trece años que han pasado despacio y que nos han permitido compartir la ilusión por un mismo objetivo: creer que la historia la escribimos nosotros y confiar en que somos libres para mover la tierra hacia un futuro mejor que nace del trabajo, el empeño, la ilusión y el amor como fundamentos clave de nuestro día a día.
Hoy en el mundo existe la injusticia: existe quien muere de hambre, de pobreza, de enfermedades curables y prevenibles. Niños que no tienen acceso a la educación, jóvenes que no tienen oportunidades, huérfanos que no tienen hogar, etnias que son marginadas, personas que son maltratadas, encarceladas o torturadas por causas injustas. Hoy el mundo tiene normas de viaje injustas, las cosas y las personas se mueven según las leyes que marcan unos pocos poderosos.
Al otro lado, millones de familias sobreviven con menos de lo necesario, y algunos ni siquiera consiguen ganar el pulso a su precaria situación. Hoy en día, los medios de comunicación consideran que son los responsables de crear nuestra conciencia, nuestra opinión, y que según cómo marquen las pautas nosotros pensaremos y haremos. ¡Cuánto se equivocan!
Lejos de eso, nuestra libertad está plantando cara a la opresión y permitiendo que cada día seamos más libres para pensar, creer, sentir, amar, compartir, movernos y, por encima de todo, para respirar humanidad. Y es precisamente esa libertad la que nos ha llevado a unir fuerzas y construir un sueño firme para el planeta y que toma forma a través de un Plan.
Hablamos de un plan que lleva agua potable a los que no la tienen, educación a aquellos privado de ella, salud a los que no pueden permitírsela, agricultura para los que comer parecía un lujo, trabajo en equipo a los que se encuentran separados por racismos del pasado, casa a los que no tienen techo y padrinos a los que la naturaleza dejó huérfanos.
Hoy trabajamos con la población local fortaleciéndonos los unos a los otros a través de universidades camerunesas, asociaciones locales, grupos de mujeres, grupos de pigmeos Baka, representantes del gobierno camerunés… trabajo en equipo para consolidar el entendimiento y dotarnos mutuamente de la riqueza cultural, formativa y económica que nos permite crecer como asociación.
Hoy, trece años después del comienzo de esta andadura, nuestro Plan tiene más fuerza que nunca y es, gracias a cada uno de vosotros, una asociación que basa su trabajo en pilares éticos y lucha cada día por alcanzar metas más altas.
Gracias por estos años desafiando al guión, escribiendo renglones nuevos de justicia y amor sin medida.

Que nada nos pare. Porque no es un juego. Porque es posible